Como agricultor, los preparados de estiércol de cuerno y sílice de cuerno son los dos preparados con los que más he

trabajado. Son bastante fáciles de hacer y la mayoría de los años cubría toda la finca dos o tres veces con mi equipo de aspersión.

 

El Estiércol de Cuerno

 

Como se describió con anterioridad, la preparación del estiércol de cuerno se hace metiendo estiércol de vaca en un cuerno

de vaca y enterrándolo durante el invierno. Cuando desentierras los cuernos en primavera, el estiércol se ha transformado por

completo y ha perdido su olor y su consistencia característicos.

 

Cuatrocientos cuernos ocupan mucho espacio, así que usaba la pala de mi mini cargadora para cavar un agujero de más o menos medio metro de profundidad, dos metros y medio de largo y dos de ancho. Allí colocaba mis cuernos, con tierra entre cada capa.

 

Cuando se desentierran los cuernos en la primavera, el preparado se puede almacenar en vasijas de barro que luego se

colocan en una caja especial forrada con turba. El musgo de turba evita que la energía, o las fuerzas, se disipen en el entorno.

 

Al usar la preparación, uno necesita alrededor de un puñado cada media hectárea, o incluso menos al rociar un área grande. Al final la preparación  se agita en el agua durante una hora.

 

La agitación es importante, porque transfiere la huella o información, de la preparación al agua. Revolver a mano, digamos en un balde de veinte litros,  requiere un buen palo recto de medio metro de largo que se usa para crear  un vórtice en el agua a través de una agitación vigorosa. 

 

Cuando se crea un vórtice con forma de embudo en el agua y este casi toca el fondo del balde hay que revolver en la

dirección opuesta. Al inicio, esto crea caos, pero hay que revolver hasta que se logre un nuevo vórtice. Se revuelve de un lado a otro durante una hora, y luego se puede rociar el área deseada con una escoba o un rociador de mochila.

 

Tenía más de 200 hectáreas que cubrir, así que usaba una máquina agitadora de motor eléctrico especialmente diseñada,

que agitaba alrededor de 350 litros a la vez. Luego lo transfería a una máquina rociadora que estaba conectada a mi tractor, con la cual podía cubrir alrededor de doce hectáreas. Por lo general, podíamos hacer dos cargas en una tarde. Gran parte de mi tierra estaba sembrada de heno o de pasto, e intentaba rociar estos campos en primavera y otoño y, siempre que era posible, después de sembrar el heno. El terreno cultivado, donde íbamos preparados de cuerno de vaca a sembrar cultivos anuales,  como maíz y cereales, era rociado antes de sembrar.

 

Acerca de este preparado, Steiner dice:

 

Al enterrar el cuerno con su relleno de estiércol, conservamos en el cuerno las fuerzas que acostumbraban a ejercerse dentro de la vaca misma, es decir, la propiedad de irradiar todo lo que da vida y astralidad... 

 

Por lo tanto, en el contenido del cuerno, obtenemos un estiércol con fuerzas que dan vida altamente concentrada.

 

La vaca es un rumiante con cuatro estómagos que pueden contener doscientos litros de jugos digestivos. Las plantas que

consume están impregnadas de fuerzas vitales, a las que añade sus propias fuerzas sintientes, convirtiendo el estiércol en una

sustancia muy viva. Cuando miras a una vaca, puedes ver que es un ser con mucha vida interior y muy soñador. 

 

Ella refleja todo el cosmos en su digestión, y esa energía es retenida por el estiércol. Todos los seres vivos tienen energías que fluyen hacia adentro y hacia afuera y los mantienen conectados con su entorno. Los cuernos y las pezuñas, que están hechos de capas de piel, irradian todas las fuerzas digestivas de la vaca de vuelta hacia su estómago. 

 

Así, cuando observas a una vaca comer o rumiar, experimentas  esta absorción total que tiene ensu digestión. Incluso después de  quitar los cuernos de una vaca muerta, conservan su función de  irradiar las fuerzas cósmicas en el estiércol que se mete en los cuernos. 

 

Cuando se usa este preparado en el suelo desnudo, antes de plantar o en campos de heno y pastos, se estimulan las fuerzas de germinación,  el desarrollo de raíces y el crecimiento.

 

La Sílice en el Cuerno

 

Esta preparación también utiliza el cuerno de vaca, pero en lugar de usar estiércol usa la sílice del cristal de cuarzo. Los

cristales se muelen finos, se agrega agua para hacer una pasta y luego la pasta se embute en un cuerno. Luego, los cuernos se

colocan en el suelo durante el verano y se desentierran a fines del otoño.

 

Un preparado de sílice se rocía temprano por la mañana, a ser posible poco después del amanecer. Esto nos dificultaba el uso

de esta preparación, ya que empezábamos a ordeñar a las cinco de la mañana. Por lo general, esto significaba renunciar a mis

mañanas para dormir, pero no fue tan terrible. Podría preparar todo la noche anterior, como llenar el tanque de agitación con

agua. Luego, a las cinco de la mañana, encendía el interruptor de la máquina mezcladora mientras disfrutaba de una hora de té y veía salir el sol.

 

La aspersión es una operación bastante sencilla, por lo que conducir por los campos y ver cómo se despertaba el mundo

fue un trabajo agradable. El spray de sílice complementa la preparación del estiércol de cuerno. En el ser humano, la sílice

se encuentra en la piel y otros órganos sensoriales como los ojos.

 

Es portador de la luz y de las fuerzas formativas; ayuda a que la planta sea sensible a las fuerzas que aportan calidad y forma.

Mientras que el estiércol de cuerno ayuda con la reproducción y el crecimiento, la preparación de sílice de cuerno permite que la planta atraiga las fuerzas que contribuyen a una buena nutrición y alta calidad.

 

 ¿Cómo se siente una planta en un suelo biodinámico?

 

El suelo fértil que ha sido tratado con los preparados biodinámicos está imbuido de vida. Es sensible y tiene el deseo

de volverse como una planta. Una planta está tan cerca de la tierra que no hay una gran distinción entre la raíz y el suelo que

la rodea. La semilla ancla el arquetipo espiritual dentro de ella.

 

Cuando se coloca en el suelo y se encuentra con la humedad y el potencial del suelo para convertirse en una planta, la planta

puede crecer de manera saludable. 

 

Las fuerzas de crecimiento y reproducción están a su disposición, así como las fuerzas que producen una buena nutrición y excelentes  cualidades de fragancia, color y buen gusto. Cuando el compost biodinámico se esparce sobre el suelo, el suelo se anima y las fuerzas planetarias están más disponibles para la planta. El arquetipo de la planta avanza a través de los planetas, comenzando desde la periferia, hasta la tierra, donde está anclado por la semilla. De esta forma la planta experimenta todo este viaje.

 

Si el mundo físico es un reflejo del mundo espiritual, entonces este mundo espiritual necesita una forma de manifestarse, de

llenar la idea con materia. Las plantas, de hecho todos los seres vivos, se manifiestan en forma física con la ayuda de los planetas.

 

Me gusta pensar en los arquetipos sostenidos en las regiones de las constelaciones vertiéndose a la tierra a través de los planetas. Con los preparados biodinámicos podemos potenciar este proceso ya que cada preparado está relacionado con un planeta.

 

La valeriana es la puerta a través de la cual Saturno puede traer a la Tierra el modelo del arquetipo de la especie. Es la

preparación de valeriana la que impregna el suelo con el anhelo de manifestar el arquetipo de la planta.

 

El preparado de diente de león está conectado a Júpiter.

 

Júpiter llena de materia el arquetipo o idea de la planta. Permite que la planta se sensibilice y atraiga hacia sí, del entorno que

la rodea, lo que necesita para su crecimiento. Este preparado fortalece la calidad nutritiva como se puede experimentar en un

buen sabor y aroma.

 

El preparado de ortiga está conectado a Marte. Este preparado fomenta aún más el crecimiento en el espacio y la

formación de sustancia, también para una buena nutrición. Lo hace sensibilizando el suelo, de modo que pone a disposición de

la planta lo que en realidad necesita.

 

El preparado de milenrama está conectado a Venus. Este preparado da vida al suelo para que la planta pueda absorber

las fuerzas encarnatorias que vienen de Saturno, Júpiter y Marte en la sustancia física. Hace esto sensibilizando el cuerpo vital

o etéreo de la planta, para que pueda aceptar la huella de las fuerzas formativas planetarias.

 

El preparado de manzanilla está conectado a Mercurio. Este preparado pone todas las fuerzas en fluido movimiento para que

lo espiritual pueda adaptarse al mundo físico. También fortalece la vida o cuerpo etéreo de la planta para que no sea dominada

por lo espiritual.

 

El preparado de corteza de roble está conectado a la Luna. La Luna influye en el crecimiento y la reproducción. Si estas fuerzas

se vuelven demasiado fuertes, pueden ocurrir enfermedades. Esta preparación ayuda a estabilizar y equilibrar aún más los cuerpos  etéreo y astral para que la planta pueda estar sana.

 

Las dos aspersiones en el campo, con los preparados de estiércol de cuerno y sílice de cuerno, ayudan a la planta a

estar equilibrada entre crecimiento y reproducción (viniendo de la Luna) y una buena calidad nutritiva (viniendo del Sol). La

agricultura moderna ha priorizado la cantidad sobre la calidad.

 

Es importante que nosotros, como agricultores, proporcionemos un equilibrio de energías, tanto en cantidad como en calidad,

para que la planta no tenga un crecimiento desenfrenado a expensas del valor nutritivo.

 

Rudolf Steiner nos dio una forma de trabajar con las fuerzas vitales de la naturaleza a través de los preparados. Con estos

podemos sanar la Tierra y cultivar alimentos saludables que nos nutrirán tanto en forma física como espiritual. La ciencia agrícola moderna no es consciente de estas energías y no tiene forma de trabajar con ellas. Tenemos la capacidad de entrar en forma consciente en este reino de fuerzas de vida pero necesitamos abrir nuestros ojos espirituales. Hay una división entre el mundo físico y el espiritual, pero creo que para muchos el puente entre los dos se está volviendo más fácil de cruzar. Espero que mi historia y mi trabajo con la tierra sirvan para animar a otros a seguir su propio camino espiritual.

 

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