Para muchas personas, los preparados biodinámicos son incomprensibles.
Cuando yo los conocí por primera vez no me cuestioné si funcionaban, aunque ahora los he estudiado en profundidad. Simplemente los acepté como remedios que fortalecen las fuerzas vitales de la tierra. Tal vez me sentí tan cómodo porque había ido a una escuela Waldorf durante algunos años y tuve una experiencia muy buena allí.
O tal vez fue porque ya estaba familiarizado con las ideas de Steiner. Ahora siento que me permiten cocrear con el mundo espiritual. Cualquiera sea el caso, tengo muchas ganas de explicar su potencia a los demás para que sus granjas y jardines prosperen. En primer lugar, están los preparados del compost.
Se elaboran a partir de plantas cuyas energías se potencian al colocarlas en diferentes vainas animales y enterrarlas. Todo esto puede sonar un poco extraño, pero su eficacia ha sido validada tan bien a lo largo de los años que muchos consideran que su eficacia es un hecho comprobado.
A continuación, describiré las plantas y las vainas animales de los preparados y lo que hacemos con ellas.
• Las flores de la planta de milenrama se rellenan en una vejiga de ciervo, que luego se cuelga al sol del verano y se entierra durante el invierno.
• Las flores de manzanilla se introducen en los intestinos de la vaca para formar salchichas y se las entierra en el suelo durante el invierno.
• La ortiga se compacta en un manojo y se coloca en el suelo durante todo un año, a partir del otoño.
• La corteza de roble se muele hasta obtener una consistencia fina y se coloca en la cavidad cerebral de un cráneo de vaca y luego se lo ubica en un lugar húmedo, como un arroyo, durante el invierno.
• Las flores de diente de león se introducen en el mesenterio (revestimiento de la cavidad abdominal) de una vaca y se colocan en el suelo durante el invierno.
• Las flores de valeriana se prensan para obtener su jugo, que luego se puede almacenar en una botella. A excepción del jugo de valeriana, estos preparados se colocan en la pila de compost, en agujeros separados, una vez que se completa la pila.
Me gusta poner la ortiga en el medio, la corteza de roble y la manzanilla uno frente al otro en un extremo y la milenrama y el diente de león uno frente al otro en el otro extremo.
Solo se necesita una cucharadita de cada preparación en cada hoyo. El jugo de valeriana se diluye, se agita y se espolvorea sobre la pila con una regadera. Hay otros dos preparados que se utilizan como sprays para los campos.
Uno está hecho de estiércol de vaca, que se pone en cuernos de vaca y se entierra durante el invierno. El otro está hecho de cristales de cuarzo que se muelen muy finamente y luego se colocan en un cuerno de vaca y se entierran durante el verano.
Cuando ambos preparados se usan se diluyen con agua, se agitan durante una hora y luego se rocían, una sobre el suelo y otra sobre las plantas.
A lo largo de los años, mi relación con los preparados se ha profundizado, pero no es una conexión muy intelectual. Mi convicción sobre su eficacia crece con la experiencia. Uno puede comprar estas preparaciones, pero tienden a ser caras, por lo que hay grupos regionales que las elaboran.
El día del Arcángel Micael, (29 de setiembre) que cae alrededor del equinoccio de otoño (en el Hemisferio norte), es el momento de hacer la mayoría de los preparados. En East Troy, Wisconsin, Dick y Ruth Zinniker organizan una reunión cada año para hacerlos.
Tienen la granja biodinámica en funcionamiento más antigua de los EE. UU., iniciada en los años cuarenta y dirigida ahora por la tercera generación. Tienen un precioso granero antiguo montado para hacer los preparados.
Ruth reúne y prepara todos los ingredientes de antemano y todo está listo para empezar. Por lo general, unas treinta personas se presentan para ayudar y se convierte en un festival especial de otoño. Yo necesitaba unos 400 cuernos de vaca para mi granja, así que llevaba mis propios cuernos y el estiércol de vaca.
Unos veinte de nosotros podíamos sentarnos al mismo tiempo en fardos de pasto y llenar cuernos con cucharas. Las conversaciones eran buenas. Aunque se reunían solo una vez al año, muchas de las personas se conocían, por lo que era un momento para ponerse al día. En otra parte del granero, las flores y las vainas estarían esperando para ser trabajadas.
A la hora de hacer los preparados, no parecen extraños ni esotéricos. La experiencia se acerca más a la alquimia, trabajando con energías vegetales y animales que luego se entregan a la tierra para ser fortalecida y transformada.
Todo parece bastante normal y real. . . futurista, en lugar de anticuado.
Después de enterrar los preparados, había una cena compartida, una fogata y música, que todos disfrutaban en profundidad. Para dar sentido a los preparados, he establecido mi propia relación con ellos. No soy muy versado en química, por lo que ese punto de vista no ha sido mi enfoque, aunque es cierto que es posible mirarlos desde allí.
A mi estudiar los planetas y las energías que irradian de ellos me ha abierto una puerta a través de la cual relacionarme con los preparados. Muchas de estas ideas provienen del material de estudio que Bernard Lievegoed entregó a los agricultores en 1951 y, por supuesto, del Curso de Agricultura de Rudolf Steiner del año 1924.
He aceptado ciertas afirmaciones y construido sobre ellas. Trataré de describirlas, aunque más como imágenes que de manera científica. Cuando se trabaja con los preparados se necesita una mentalidad por completo nueva. La ciencia agraria convencional sostiene la opinión de que por cada gramo de nutrientes que tomas del suelo, tienes que encontrar una manera de reemplazarlo.
En biodinámica, uno sostiene la visión alquímica de que la transmutación de la sustancia es posible y que potenciar una sustancia produce un efecto mejorado a partir de la energía liberada. La potenciación implica tomar una parte de un extracto, diluirlo con nueve partes de agua y agitarlo durante un minuto.
Luego se toma una parte de esta solución, y se le agregan nueve partes de agua a su vez y se la vuelve a agitar durante un minuto. Esto se llamaría "potencia D2". En homeopatía, un mismo medicamento puede tener efectos variables según la potencia. Eugene Kolisko, un pionero de la investigación homeopática, realizó experimentos que demostraron que la cantidad de veces que se potencia una sustancia tiene efecto incluso tanto como a la potencia D60.
Aunque a esta altura las pruebas científicas convencionales ya no pueden detectar la sustancia original, la energía o huella de la misma todavía se haya presente en el efecto que genera. Cuando un mineral se convierte en otro, la trasmutación de sustancias, tiene lugar en el reino viviente, en plantas y animales. Cuando el suelo está vivo y funcionando bien, las sustancias pueden transmutarse.
Por ejemplo, la potasa mineral o la cal mineral pueden transformarse en nitrógeno. Como se mencionó, detrás de la materia se encuentra el espíritu, pero para que el espíritu se manifieste en forma material necesita algo que lo ancle.
Los preparados funcionan como esa ancla.
Funcionan de modo medicinal, para que la planta pueda atraer las sustancias que necesita para crecer y pueda equilibrar el etéreo y el astral de la manera correcta para estar sana.
