Prólogo a la edición en español

 

 

     Para las personas que llevamos muchos años en el camino de la Antroposofía, la lectura de este libro seguramente despertará mucha admiración y un profundo agradecimiento.

     Admiración por el enorme esfuerzo que los autores necesariamente han dedicado a recopilar todos los conceptos sobre el organismo social y sobre la economía que se hallan dispersos en diversos libros y conferencias de Rudolf Steiner. Esta es una de las dificultades de la obra de Rudolf Steiner, los conocimientos no se hallan compilados y resumidos de forma accesible, sino que, respetando la libertad de cada estudiante, la información dada por él requiere una investigación exhaustiva y paciente que se enriquece a lo largo de los años. Poco a poco se van encontrando nuevas ideas que al principio se habían pasado por alto, se encuentran pequeños fragmentos complementarios en otros textos, se resuelven aparentes contradicciones que habían aparecido en un principio, y se descubre la profundidad del pensamiento del autor que nos muestra con su ejemplo el modelo a seguir. La monumental obra de Rudolf Steiner (más de 350 volúmenes) es una escuela de aprendizaje de la observación y del pensamiento, no sólo de los fenómenos físicos, sino también de los espirituales. Y esto también sucede con las obras de contenido social y económico.

     Por eso también hablo de agradecimiento, porque esta visión global de los temas sociales y económicos podrá suponer un estímulo para que muchas personas se inicien en estos temas, y también para que los que ya los conocían (en una primera aproximación), encuentren una motivación para retomarlos y tratar de profundizar un poco más en ellos. Porque, de todos los temas aportados por Rudolf Steiner a cuestiones prácticas de la vida cotidiana, éste es, probablemente el menos comprendido y por tanto el menos aplicado.

     Parte de la dificultad en entenderlo surge de la peculiaridad de que hay que observar un proceso vivo, en un organismo vivo del que formamos parte, y a eso no estamos acostumbrados. Requiere el desarrollo de nuestra capacidad imaginativa (es decir, de trabajar con imágenes y no con conceptos abstractos), bastante restringida o atrofiada por una educación excesivamente intelectual. Los comentarios en cada uno de los capítulos, junto con una selección muy bien elegida de fragmentos de los libros de Rudolf Steiner, ayudan a que paulatinamente podamos avanzar en esa nueva forma de pensar lo económico.

     En el estudio (meditativo) de los procesos del organismo social, podemos darnos cuenta y entender porque los seres humanos, estando ya en el siglo XXI y con todos los conocimientos y recursos a nuestro alcance, tenemos cada vez más problemas personales, sociales y medioambientales. Si en las palabras de Steiner descubrimos cómo actuar en el organismo social para tener salud, en la observación del funcionamiento actual de la economía podemos descubrir las causas de todos los problemas (o enfermedades) sociales. Y seguiremos teniéndolos si no asumimos como algo necesario y urgente la trimembración del organismo social, y luchamos con todas nuestras posibilidades para que esa visión del organismo social esté presente en las escuelas, en las empresas, y en todo tipo de organizaciones.

     Pero en el fondo de todo esto yace la gran dificultad, la causa última por la que no hemos entendido o no hemos querido entender, cómo había que hacer las cosas. Porque, para que eso sea posible, es imprescindible un camino de autoconocimiento que dé sentido a la propia vida. Y es por eso por lo que el libro comienza ya en los dos primeros capítulos a hablar a hablar de fuerzas sociales y antisociales en el ser humano, y también de la cosmovisión espiritual de la vida. Hay que descubrir qué tipo de fuerzas actúan en nuestro subconsciente, tener coraje para observar nuestros miedos y nuestras contradicciones, y finalmente, determinación para transformar todo eso. Todas nuestras decisiones con el dinero tendrán consecuencias para los otros seres humanos y para el planeta, y nosotros seremos corresponsables. En realidad, la confrontación con nuestra relación con el dinero es un encuentro con "el Guardián del Umbral", del que habla Rudolf Steiner en el penúltimo capítulo del libro Cómo conocer los mundos superiores, como un paso imprescindible en el verdadero camino de autoconocimiento. Y ese posible encuentro, inconscientemente, nos produce miedo.

     La claridad con la que se exponen los temas en este libro, dejando aparte el hecho de que en sí mismo son difíciles, nos plantea un desafío y una gran responsabilidad. Podemos seguir buscando excusas, como la de que nuestro tiempo no permite aplicar esas ideas, o cualquier otra... Pero la realidad es que ya existen iniciativas en el mundo, llevadas a cabo por personas con coraje, que nos muestran que todo es una cuestión de voluntad. Después de leer el libro queda muy claro lo que hay que hacer, ahora nos queda a nosotros decidir qué estamos dispuestos a hacer.